Ahrefs publicó en diciembre de 2025 un estudio sobre 300.000 keywords que produce el número más perturbador del ecosistema de búsqueda en lo que va del año: cuando aparece un AI Overview en Google, el CTR de la posición número uno cae un 58%. No la posición tres, menos la posición cinco, sino la posición uno. En concreto, para cada 100 clics que una página en el primer resultado podía esperar históricamente, Google retiene hoy 58 de ellos y responde la consulta directamente en la página de resultados.

La caída no llegó de golpe y la hemos vivido conforme se incorpora el comportamiento. En abril del 2025, el impacto del AI Overview sobre el CTR se medía en 34,5%, y para diciembre del 2025 ya era 58%. El deterioro se aceleró, y en el modo IA de Google (lanzado en marzo de 2025), el número se vuelve más extremo todavía: el 93% de las búsquedas realizadas en AI Mode terminan sin que el usuario haga clic en ningún sitio externo.
El mecanismo es simple de describir y complejo de absorber. Los AI Overviews responden la pregunta directamente en la página de resultados, y el usuario obtiene lo que necesita sin visitar ningún sitio. Las impresiones de la marca suben porque su contenido fue leído por el sistema para construir la respuesta. El tráfico no llega porque el usuario nunca hizo click, de hecho un sitio puede estar siendo leído por millones de personas a través de un AI Overview y ver sus sesiones caer simultáneamente. Esa disociación entre visibilidad real e impresiones reportables es el nuevo problema central de la discoverability.
No es solo Google. El mapa de dónde busca el comprador se fragmentó en cuatro plataformas simultáneas.
El 60% de las búsquedas en Google terminan hoy sin un solo click a un sitio externo, según la empresa Similarweb. Las búsquedas de cero clics crecieron del 56% al 69% en doce meses, entre mayo de 2024 y mayo de 2025, el salto más rápido registrado en esa métrica desde que existe. Pero el zero-click de Google es solo una parte del cambio.
En paralelo a la transformación del buscador más grande del mundo, creció un conjunto de plataformas que operan con una lógica distinta. ChatGPT, Perplexity, Claude, Gemini y Copilot no sirven listas de links, sino que generan respuestas. El usuario no navega por resultados eligiendo qué visitar: recibe una síntesis que cita fuentes seleccionadas por el modelo. Google procesa hoy 13.700 millones de búsquedas diarias frente a los 1.000 millones de consultas diarias de ChatGPT. Pero el tráfico proveniente de modelos de lenguaje creció un 527% interanual entre enero y mayo de 2024 y el mismo período de 2025. Si bien la base es pequeña, la tasa de crecimiento no lo es.
El dato de comportamiento que más importa a los equipos de Marketing: el 41% de los compradores B2B ya usa herramientas de Deep Research para evaluaciones estructuradas de software, según G2 en abril de 2026. Los compradores B2B adoptan búsqueda con IA a tres veces la velocidad de los consumidores, según Forrester. El buyer journey empresarial, el que toma decisiones de presupuesto relevantes, migró primero y más rápido hacia estas plataformas. El 35% de la generación Z usa chatbots de IA como fuente primaria de información. El problema de visibilidad no es futuro, es presente y está concentrado en los segmentos con mayor valor comercial.
SEO, AEO, GEO. Tres siglas que describen el mismo problema desde tres ángulos distintos.
El ecosistema ha producido en los últimos doce meses tres términos que circulan a veces como sinónimos y a veces como disciplinas en guerra. Vale la pena hacer la distinción porque es operativamente útil.
SEO sigue siendo la base: Optimizar para que Google indexe, entienda y rankee correctamente el contenido. Es el cimiento que nada reemplaza: rankear primero en Google sigue siendo condición necesaria para aparecer en el AI Overview de Google, con una correlación de 0,65 entre autoridad del dominio y frecuencia de citación en IA. Un sitio invisible para Googlebot es, en casi todos los casos, invisible para la capa de IA que opera encima.
AEO, Answer Engine Optimization, es la disciplina de estructurar el contenido para que los motores de respuesta lo citen cuando generan sus answers. Se diferencia del SEO tradicional en que no optimiza para clics: optimiza para ser la fuente que el modelo selecciona. Contenido formateado específicamente para extracción por LLMs tiene tres veces más probabilidad de ser citado que contenido equivalente sin esa estructura. El 44,2% de todas las citaciones en LLMs provienen del primer 30% del texto. Los encabezados, los datos concretos y las respuestas directas al inicio del contenido no son estilo. Son señales que los modelos leen.
GEO, Generative Engine Optimization, es la práctica más amplia de influir en cómo los sistemas de IA representan a una marca, incluyendo plataformas que no crawlean la web en tiempo real sino que operan sobre datos de entrenamiento. El 82% de las citaciones en sistemas de IA proviene de earned media, no de contenido propio ni pagado. Distribuir contenido a un amplio rango de publicaciones puede aumentar las citaciones en IA hasta un 325% comparado con publicar solo en el sitio propio. La GEO tiene más de relaciones públicas y construcción de autoridad de entidad que de SEO técnico.
El visitante que llega desde IA convierte 4,4 veces mejor que el visitante orgánico promedio. Eso cambia el cálculo.
La narrativa más repetida sobre el impacto de la IA en búsqueda es la del tráfico que cae. Y el tráfico que cae es real, pero hay un dato que reencuadra el problema de forma relevante para cualquier equipo de Marketing enfocado en resultados de negocio y no en volumen de sesiones.
Ahrefs encontró que el tráfico proveniente de búsqueda con IA genera el 12,1% de los signups en plataformas analizadas, pese a representar solo el 0,5% del total de visitantes. Una ratio de conversión 24 veces superior al tráfico orgánico estándar. Semrush confirma la dirección con su propio dato: el tráfico desde LLMs convierte 4,4 veces mejor que el tráfico orgánico de Google. El mecanismo es conductual y tiene lógica: un usuario que llega desde ChatGPT ya hizo su investigación dentro del chat. Llega con criterio formado, con una shortlist mental, buscando confirmar o completar una decisión que ya casi tomó.
BrightEdge añade un dato que desmonta la idea de que SEO y AEO compiten: las marcas citadas en un AI Overview reciben un 35% más de clics orgánicos que las marcas no citadas. Ser la fuente que el modelo cita aumenta la probabilidad de que el usuario haga click en el resultado orgánico cuando aparece debajo. Las dos capas se refuerzan. La marca que no está en ninguna de las dos pierde en ambas dimensiones simultáneamente.
El cambio de métrica que esto implica es significativo. El éxito en discoverability ya no se mide solo en sesiones y rankings. La nueva capa de métricas incluye citation share: con qué frecuencia aparece la marca citada en las respuestas que ChatGPT, Perplexity, Gemini y Claude generan cuando un usuario pregunta sobre la categoría. Herramientas como Profound, Otterly.ai y BrightEdge ya permiten trackear ese dato. Herramientas como SnowSEO, SE Ranking y Search Atlas incorporan dashboards de citation tracking para LLMs en tiempo real. El Share of Model, qué tan presente está la marca en las respuestas de IA comparado con competidores, es la KPI de visibilidad más relevante que emergió en 2025 y que la mayoría de los equipos todavía no mide.
En Chile y Latam, el juego cambió de reglas antes de que la mayoría de las marcas lo notara.
La caída de CTR que Ahrefs midió sobre 300.000 keywords aplica sin distinción de dominio. Google mantiene el 89,6% del share global de búsquedas en abril de 2025, y los AI Overviews operan con la misma lógica en dominios .cl, .mx y .ar que en dominios .com. Medios latinoamericanos como Merca2.0 ya reportan la misma preocupación por la caída del 58% en CTR. El mercado hispanohablante enfrenta exactamente el mismo fenómeno con los mismos números.
Chile lidera el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2025 con 70,5 puntos. El país encabeza la región en adopción de IA generativa con 78,7 puntos. El 80% de las grandes empresas chilenas ya usa IA en alguna forma, y el 20,8% de la población adulta usa herramientas de IA de forma regular. Eso significa que el comprador chileno moderno, especialmente el comprador B2B de empresas medianas y grandes, ya usa ChatGPT, Gemini, Claude y Perplexity para investigar proveedores, comparar alternativas y construir su shortlist antes de hacer cualquier búsqueda transaccional en Google.
Hay una oportunidad específica del contexto latinoamericano que vale señalar. Competir por la posición orgánica número uno en Google en categorías competitivas en Chile puede tomar entre 6 y 18 meses. Aparecer citado en las respuestas de Perplexity o en un AI Overview para una query relevante puede ocurrir en días si el contenido está bien estructurado y la autoridad de entidad de la marca está bien construida. El GEO reduce algunas barreras de entrada que el SEO tradicional tiene estructuralmente a favor de los dominios con más años de autoridad. Un contenido nuevo, genuinamente útil, factualmente denso y bien formateado puede ser citado por un LLM mucho más rápido de lo que lograría el puesto uno orgánico.
Un punto de atención práctico para equipos que operan en Chile: el 33% de la actividad de crawling en muchos sitios web ya proviene de bots de IA como GPTBot de OpenAI y PerplexityBot. Estos bots no procesan JavaScript con la misma eficacia que Googlebot. Un sitio que depende de JavaScript para renderizar su contenido principal puede estar rankeando bien en Google y siendo invisible para los sistemas que generan las respuestas de ChatGPT y Perplexity simultáneamente. La configuración del robots.txt y la estructura de HTML estático son decisiones técnicas que hoy tienen consecuencias directas sobre la visibilidad en IA.
La estrategia que gana en 2026 no abandona el SEO. Construye el GEO encima de él.
El error más caro que un equipo de Marketing puede cometer en este momento es interpretar el cambio como un reemplazo: abandonar SEO para perseguir GEO. Los datos no apoyan esa lectura. Rankear primero en Google sigue siendo condición necesaria para aparecer citado en el AI Overview de Google. La correlación entre posición orgánica y probabilidad de citación en IA es fuerte. El SEO son los cimientos. El GEO es el diseño que opera encima. Sin cimientos sólidos, la estrategia de GEO no tiene base sobre qué construir.
Lo que sí cambia operativamente es el tipo de contenido que gana en ambas capas. El contenido genérico, el que rellena palabras clave sin densidad factual real, el que construye volumen sin perspectiva original, pierde en SEO y es ignorado por los LLMs simultáneamente. Los sistemas de IA favorecen contenido con tres características específicas: densidad factual alta con datos, estadísticas y citaciones cada 150 a 200 palabras; estructura que permite extracción, respuestas directas al inicio, encabezados como preguntas, formato limpio que el modelo puede leer sin ambigüedad; y autoridad de entidad construida en múltiples fuentes externas, porque el 82% de las citaciones en IA provienen de earned media.
El dato de NP Digital sobre 2025 cierra el argumento con precisión: el tráfico orgánico cayó un 12,7% durante 2025, pero los ingresos de los sitios con contenido estratégico crecieron un 10,9%. El tráfico perdido correspondía a búsquedas informativas que el AI Overview responde. El tráfico que quedó, y el que llegó desde citaciones en IA, correspondía a intención real de compra. Menos visitas, más conversión, más ingresos. El objetivo de la discoverability en 2026 no es maximizar sesiones. Es estar presente en los momentos en que la decisión se forma, con o sin click.
La ventaja en discoverability se compone. Las marcas que empiezan a construir autoridad de entidad hoy están acumulando algo que no se replica con inversión tardía equivalente.
El mercado GEO en Estados Unidos está proyectado en 365,4 millones de dólares en 2026 con un CAGR del 42,9%. Informa TechTarget lanzó esta semana su AI Visibility Audit y GEO Topic Planner específicamente para compradores B2B. El 54% de los equipos de Marketing planea invertir en GEO en los próximos doce meses. Solo el 23% tiene ya un sistema de medición de citaciones en IA. Esa brecha entre intención y ejecución define la ventana de oportunidad.
La lógica de acumulación es la misma que en SEO pero más rápida. La autoridad de entidad de una marca, lo que los sistemas de IA leen en todas las fuentes externas donde su nombre aparece citado, crediblemente, en contexto relevante, se construye con tiempo y consistencia. Cada contenido publicado con densidad factual alta es una señal. Cada earned media que cita a la marca como fuente es una señal. Cada presencia consistente en LinkedIn, Crunchbase, Google Business Profile y publicaciones del sector suma al perfil de entidad que los LLMs procesan cuando deciden a quién citar. Ese perfil no se compra ni se acelera con un sprint de contenido de tres semanas.
El cambio más importante que el AEO y el GEO están produciendo en el Marketing B2B no es técnico, es estratégico. Durante veinte años, la discoverability fue un juego de keywords, links y rankings medibles en un dashboard. En 2026, se convirtió en un juego de reputación estructurada, autoridad construida en múltiples capas y contenido diseñado para ser leído por máquinas que sintetizan respuestas para compradores que ya no navegan listas de links.
El puesto número uno sigue importando, pero ya no es el techo. El techo es ser la fuente que el comprador encuentra cuando le pregunta a su asistente de IA sobre la categoría en la que compite tu marca. Y ese techo no lo define el algoritmo de ranking, sino que lo define la calidad con que la marca construyó su presencia en el ecosistema de fuentes que los modelos consideran confiables.
Ahora solo falta preguntarnos: ¿Nos estamos preparando correctamente para esta nueva generación de búsquedas?


